lunes, 13 de febrero de 2012

2010

Y casi sin darme cuenta estaba sola. Del otro lado de la habitación había gente, pero en donde yo estaba solo entraba soledad. Abrí la puerta, salí del cuarto, vi la calle. Caminé desorientada, entré en sociedad. Luces, el piso mojado por la lluvia de la noche anterior, la gente me empuja, no me ve. Soy invisible.

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